Entrevista realizada por Francisca Carter
FC: En el contexto de su trabajo como urbanista en las décadas 70 y 80, ¿cuál es el ambiente existente que propicia la creación de proyectos complejos, como Nueva Providencia, capaces de integrar todas las escalas de la ciudad?, ¿Cuál es el escenario político, arquitectónico, urbano o social que detona o marca el origen de éstos?
GB: A ver, situemos la cosa. Bueno, el origen de esto es, es claro que, yo soy arquitecto titulado en la Católica de Valparaíso, y ahí está el origen y la línea que yo he seguido hasta hoy. Entonces no, con todas las variaciones que puede haber habido en el contexto externo en todo ese período, yo he mantenido una línea de pensamiento.
Yo sé que es posible diferenciar el modernismo de la arquitectura y hoy día también tendríamos decir del paisajismo, pero yo creo que una de las cosas fundamentales de la escuela que yo me formé es que no se hacía nunca ese distingo. Éramos todos estudiantes de arquitectura, y como estudiantes de arquitectura … mmm, considera que hoy los problemas de la arquitectura están en la ciudad y la ciudad es, llamémoslo urbanismo, arquitectura y paisajismo, sin decir esos nombres. Y tú también te das cuenta que hay una cosa esencial que es muy importante, que uno es una cosa, es decir, o tú eres arquitecto u otra: sociólogo, historiador, pero es bien difícil un día amanecer y levantarte y decir: “hoy día soy urbanista, no arquitecto, no mañana me toca arquitectura y en la tarde voy a hacer un poco de paisajismo”. Hay una postura frente a resolver un problema de vida en el espacio, en un espacio contemporáneo suponemos y punto. Entonces para mí, como lo dije una vez en algo que se hacía mucho en la escuela antes que se llamaba Arquitectura al Día, que creo que se suprimió…
FC: No, sigue
GB: ¿Sigue? Bueno. En una Arquitectura al Día a mi me pidieron que mostrara el pabellón del Parque de las Esculturas que se acababa de inaugurar, el de las exposiciones temporales. Y hacía muy poco, casi simultáneamente, no me acuerdo que Bienal, pero una Bienal, la séptima, había elegido la Nueva Providencia, que era un proyecto también bastante reciente, como ejemplo de impactos urbano relevantes, una cosa de esas. Y yo estaba preparando la presentación de la Nueva Providencia para la Bienal y, curiosamente, me di cuenta que el fundamento de ambos, es decir las resoluciones eran las mismas. Una obra de dos kilómetros por quinientos metros de ancho y una cuestión de veinte por veinte metros, chiquitita y puesta en medio de un parque. Entonces, tú decías entonces, ¿cuál es arquitectura y cual es...? en ese sentido, te digo, no creo en esas diferencias.
Ahora, Nueva Providencia. Nosotros pensamos, y cuando digo nosotros estoy pensando en mis maestros, que como decía Alberto (…), el problema de la arquitectura esta en la ciudad, lo que tenemos que hacer es construir ciudad. Pero hay una manera, que es como lo propio del tiempo en que estamos viviendo; uno, es recuperar la medida adecuada, yo creo que es fundamental el tamaño de las cosas, eso de tener ojo de arquitecto. En general, es medir, pero el arquitecto dice y cuál es su forma, como elemento que… el hogar digamos, un hueco para que suceda la vida humana, la vida del hombre aquí en la tierra. Y, yo he citado mucho a mucha gente que ha trabajado con esta idea, que curiosamente no son arquitectos. Por ejemplo (…), Habla de este tamaño, tiene todo un escrito, como economista se podría decir que comparte la escuela o del pensamiento de Schumacher que es autor de “Lo pequeño es hermoso”. Esa frase es muy conocida, la usan mucho, pero yo creo que nadie a leído a Schumacher. Habla de que hay una dimensión adecuada para cada cosa y para cada objeto, para cada función, para cada sistema, y también, para la ciudad.
Yo creo que dentro del ordenamiento administrativo que tenemos en Chile, la dimensión que más se aproxima a lo que podríamos llamar ciudad es la comuna, y en un área metropolitana como la que nosotros estamos viviendo, en la que nosotros vivimos que es Santiago, la intención que tuvimos con Providencia fue hacer de Providencia una ciudad. Entendemos que Santiago como área metropolitana no es ciudad.
FC: En este “construir ciudad” del que Ud. se refiere, como se realiza específicamente en la Providencia de los 70s y 80s? ¿Es una decisión apriori o un conjunto de operaciones aisladas que forman finalmente una “ciudad=comuna”?, ¿Dónde aparece el concepto?
El concepto de Ciudad Providencia tiene que ver con algo que yo creo muy importante: cómo tú nombras las cosas. La palabra no es en vano, es decir, tú no hablas sin que las palabras que dices tengan un sentido y realmente, pueden construir o destruir una imagen.
Calvino tiene un libro, no son “Las ciudades Visibles”, sino que otro. En que dice que una ciudad empieza a estar en la memoria cuando eres capaz de juntar un nombre con una imagen; cuando el nombre se te une a una imagen, empiezas a tener en la memoria una ciudad. Eso es cierto. Tú puedes decir, no sé, Venecia, y puedes hablar de ella, porque tienes esa imagen, esto que sucede en el agua y que, no es cierto; o Florencia e inmediatamente hay una cosa del Renacimiento que esta presente. Bueno, cualquiera. Pero esa imagen es posible cuando tiene una dimensión, porque yo no puedo tener una imagen de una extensión que supera mi posibilidad de lugar.
En ese sentido nosotros recibimos una Providencia que estaba sufriendo una transformación muy grande porque el área metropolitana de Santiago se estaba convirtiendo en una metrópolis, y seguíamos hablando de la ciudad de Santiago, y hoy todavía seguimos hablando de la ciudad de Santiago. Si te preguntan de dónde eres, tu dices “yo soy santiaguina”, a menos que a lo mejor no: talquina, o puertomonttina, jaja, como unas nietas que tengo. Pero no es cierto, en verdad. ¿Quién es santiaguino, realmente? Porque yo claro, yo soy santiaguino y si tú me preguntas, bueno y La Pintana, pucha, Pudahuel, Barnechea; yo no tengo nada que ver ni con Barnechea, ni con La Pintana.
FC: Pero igual son unos puntos de referencia…
GB: … pero otro cuento es decir, oye tú, “no, yo soy de Providencia: nací en Providencia, me eduqué en Providencia, me formé en Providencia, vivo en Providencia, trabajo en Providencia”. No me digan… pero sin embargo, seguimos usando la palabra Santiago, para referirnos a una cosa que es mucho más que Santiago. Los santiaguinos son los de la comuna de Santiago.
En ese sentido, las palabras te engañan y te inducen a error, te provocan… Lo cual fue lo que nosotros reconocimos cuando nos hicimos cargo de Providencia, que en ese momento era una comuna residencial, de casitas; pero que Santiago estaba, no, hacia el oriente, hacia todos lados, convirtiéndose en una cosa distinta a este Santiago fundacional digamos. Pienso en un Santiago de un solo espacio, hasta el Santiago de Vicuña Mackenna.
Bueno, lo primero que tienes que construir si quieres construir una ciudad, es tener un centro, tener un punto de referencia que permita todas aquellas actividades que hacen que la ciudad podamos reconocerla como ciudad. Que tengas los equipamientos y la posibilidad de trabajo que una ciudad te permite, como si estuviera sola, pero que, en este caso, esta dentro de un área metropolitana; que para mi es un sistema de ciudades, es una multiplicidad. Hoy día 34 ciudades, soldadas muchas de ellas, Providencia las mas soldada de todas, porque no tiene… limita con aéreas urbanas de todas las comunas vecinas. Nueva Providencia fue la forma de construir el centro de esta nueva ciudad, en que hoy día la ciudad no es un lugar de término y el centro no es la plaza de armas, km 0, donde tu partes cuando sales o llegas a él, sino que la ciudad esta entre ciudades y lo centro, la centralidad que es un lugar en que se permita el estar, es en el pasar. Y por eso tiene esa forma, que puede ser centro si permite que trascurra, que deje que fluya; siempre que sea capaz de contener y, en un momento dado, detener y cuando te conviertes en peatón, te encuentres en un lugar en que el peatón tiene cabida. Eso es…
FC: Claro, porque el tema es este centro lineal, pero el problema mayor esta e el espesor que se le da para contener todos los…?
GB: … y la forma que va tomando, y las cosas que permite que ahí sucedan par que se produzca esta detención en el paso.
Cuando tú encuentras la palabra, vuelvo a lo de la importancia de la palabra, tú tienes una imagen pero si no sabes que es lo que es, no tienes proyecto como arquitecto. Cuando dijimos, hoy el centro, una cosa teníamos clara que era en Providencia, que el eje centro del área metropolitana se llama Alameda- Providencia -Apoquindo, es tan central esta nueva construcción espacial que llamamos, malamente, Santiago. Siendo un área metropolitana. Es estar próximo o en relación a este eje. Que es como el eje nuevo en Chile. El eje de Chile, hasta ese momento, era el Chile norte-sur, el valle central, entre la cordillera de los Andes y la cordillera de la Costa, el Chile agrícola digamos. Cuando empezamos a mirar el Chile, este hoy, o sea, cordillera-mar, abrimos el Pacífico y pensamos que al otro lado del pacifico, también –y hoy día, por dios que es importante los que están al otro lado del Pacífico- produjimos una, no es que se anule el norte-sur-, seguimos viviendo en el sur, pero esta el oriente-poniente que trae lo nuevo, que trae lo propio de este mundo urbano, cómo decir, este mundo interdependiente y…

FC: Para Nueva Providencia, ¿hasta qué punto se considera lo preexistente?, por que hay una decisión que implica no botar todo, ¿cierto?
GB: Evidente, si. Yo creo que lo preexistente, primero es estar en este eje y no salir de Providencia. Pero Providencia tenía doble sentido de transito, pero la vieja. Y ya tú no podías tener viraje izquierda. Porque, entonces tu venias de Las Condes y querías entrar a aquí, a la municipalidad, y no podías doblar, tenias que hacer una oreja en Costanera. Para hacer la oreja en Costanera, si la encontrabas con tránsito contrario al que tú necesitabas, eso me pasó a mí como experiencia. Que venir para acá porque estaba construyendo unas casas en Las Condes. Partía a ver mis casas y me venía para acá, y termine dando la vuelta frente a la embajada de Estados Unidos en el Parque Forestal. Esa era la realidad de la comuna.
Entonces nosotros lo que dijimos fue “es aquí”, o sea tiene que ser Providencia, es por eso que la llamamos Nueva Providencia, pero es la calle de bajada y la calle de subida, son de la misma calle. No son dos calles, es una calle, y para que sea una calle la distancia tiene que ser la mínima posible para que pueda suceder, centro…
FC: En la isla…
GB: En la isla del medio, pero no más de una distancia en que tú ya no sientas que la otra mano de la misma calle. Dicho de otra manera, si tú vienes en la tarde subiendo, porque vives en Las Condes pero trabajas en el centro, y dices “mira, a la pasada voy a pasar por el Coppelia a comprar unos helados”. Dejas el auto ahí, y, vas subiendo por hoy 11 de septiembre –yo la sigo llamando Nueva Providencia- y el Coppelia esta en la vieja Providencia; al bajarte estás en la misma calle. No es otra, eso era lo esencial.
Ahora, volvemos a como trabaja el arquitecto. De todas las reglas de tránsito y las distancias que tú necesitas para que la cola alcance a dar la vuelta… de todo eso sabíamos, pero cuál era la distancia, en que tú, estando en una calle seguías estando en la misma. Eso no lo sabíamos, y la única manera de saberlo, por lo menos yo no tenía otra, son mis dos ojitos que tengo aquí, que es el instrumento esencial de la arquitectura. Y partimos caminando por Providencia, con un arquitecto que trabaja conmigo, y el se ponía a caminar para allá hasta que, ¡ah! Paraba y marcaba. Y cuál era el punto en que la persona dejaba de ser, en que ya no podía decir “mira, ahí esta Jaime Guzmán”; se llamaba así, no tiene nada que ver con el senador, es arquitecto; cuando dejaba de ser, marcábamos el suelo. Y eso nos dio una distancia. Una distancia que era de alrededor de 70 metros y la trazamos en el plano. Pero hay dos maneras de hacer la arquitectura, y sobre todo arquitectura urbana en una ciudad, como tú dices, que existe. Una es tirar la línea con plumón, colgarla en la muralla y decir por aquí pasa para que suceda; aquí están los 70 metros, y si queda colgado en la muralla, con un dibujo precioso, pero nunca se va a hacer. Lo otro entonces es, construir esta línea e ir viendo como es posible que sea. Te encuentras con Carlos Antúnez, ahí con la Iglesia de la Providencia, y los escalímetros ya estaban parados ahí. Tú dices bueno, paso por detrás de los escalímetros, entre los edificios de eso de 11 pisos, y los escalímetros, hay 17 metros de ancho y yo necesitaba 32, mínimo. Bueno, no iba a botar ni la iglesia, ni los escalímetros, ni tampoco lo siete edificios de 11 pisos. Entonces, el parque de atrás… si a ese conjunto que es bastante… y además le quitas el parque… es como la anti-ciudad. Entonces tuvimos que salir para afuera, y se produjeron estos… que después fueron buenos (ríe), a la larga.
Bueno, así fuimos construyendo. Así creo yo que se debe construir. Cuando la voluntad como arquitecto es construir la Nueva Providencia, no de mostrar que bonito diseño soy capaz de hacer, sino que trabajar en la ciudad real. Eso es la historia.
FC: Y cuando se decide qué programas incluir en esta isla, qué y cómo normar. Porque no se construyen en sí edificios, sino que se norma para que se instale lo que el mercado propone. ¿Cómo piensa un arquitecto qué es lo que tiene que ir ahí, cuáles son sus restricciones? Hay una cuota ahí de poner, de cierta manera, los ingredientes y cada quien cocina a su gusto, ¿Cómo trama eso?
GB: Primero el espacio público, era lo más importante; construir estas dos avenidas. Dos, construir un sistema donde cuando te bajabas del auto, te bajabas de la micro en esa época o salías del metro como peatón, encontraras lugares en que te puedas mover como peatón, pero al lado de este lugar. O sea, no podías perder este estar yendo, pero al mismo tiempo tenías que jugar. Entonces se diseñan todos estos pasajes interiores, se convierten en peatonales calles que eran calles. Por ejemplo, el Paseo Las Palmas era calle. Plaza Lyon se dice, y todos los pasajes, el sistema de pasajes tiene que tener: una plaza al centro, tiene que contactar la esquina de Coyancura con la esquina de Lyon con Providencia con la esquina de acá. Si me deja un a plaza al centro y me hace estas conexiones, eso es lo que yo le pido.
Ahora, la arquitectura, que fue redonda en la plaza de al medio, que los pasajes fueron como son, eso pertenece a los arquitectos. Dos, para nosotros fue muy importante, y después fue más o menos un ejemplo que después lo empezaron a repetir el metro en otras partes. La Nueva Providencia se construyó junto con el metro. Al metro le exigimos que a nivel de mezanina se conectara con los edificios que estaban al lado, y que tú no salieras por una escalera en la vereda, sino que – también unas escaleras en la vereda- pero, podías usar el subsuelo, el primer subterráneo. El que el centro nuevo, o sea, la esquina en Las Palmas te conectaba con… era norma del plano regulador, no es que se les ocurrió, no. Tenían que conectarse porque nosotros pedíamos que los niveles de, es decir, que el metro lo fueras a recibir tu en la parte baja, no en la vereda arriba. Dos, que el comercio fuera, principalmente en el nivel calle, que creo que es el nivel rey para el comercio, y el primero bajo, cuando hay metro o el segundo en otras circunstancias y punto, no mas. Y que mantuviera siempre un comercio vivo, que después tuvimos problemas, que hoy día tenemos… por ejemplo, los bancos que te cierran a las 2 de la tarde y te matan esta continuidad.
FC: Pero sigue siendo exitoso. Ha vuelto a tomar vida el Portal Lyon, los Dos Caracoles. Que yo recuerde, hará unos diez años, estaba más o menos muerto, y ahora lleno todos los días. Se han reinventado por lo menos en qué es lo que venden y para quien.
GB: Pero los dos caracoles, son otros caracoles…
FC: Claro, es verdad
GB: Ahora, por qué los Dos Caracoles. Porque los Dos Caracoles, uno: se conecta uno con el otro; dos: salen para atrás a la plaza interior, salen por los lados a Nueva de Lyon y salen por el otro lado a… la calle… ¿Nueva de Lyon? ¿Las Urbinas? No, no pienso. Bueno, pero tu sabes cuál, la que esta mas al oriente.
FC: Hay gente que los toma de paso: sube en un nivel del caracol y vuelve a salir.
GB: Pero cuando tú haces esto, y después tienes que hacer esto… esa no es una ley del comercio. Por eso que en los pasajes interiores y en las plazuelas interiores, teníamos que mantenerlas en continuidad, esa era condición. ¿Dónde ponías el pasaje? Bueno, eso se iba viendo en cada proyecto. Porque en el momento es que esto se fue norma, eran casitas. Entonces, la empresa va a comprar estas tres, o dos de aquí y una por la calle del lado… no lo sabíamos
FC: Y ustedes como proyectistas definían la zona, en esta zona se puede construir uso comercial de mediana altura, y nada más
GB: Evidente…
FC: O sea, ¿los pasajes y las plazas eran decisiones de quienes construían los centros comerciales o los conjuntos?
GB: A ver, pero tenían que hacer los pasajes, tenían que hacer las plazas.
FC: Claro, pero su posición y los anchos, por ejemplo, la cualidad. Por que uno puede decir: hago pasaje, hago una plaza, pero pésimos y muy reducidos. Negocios son negocios…
GB: No, no no… había dimensiones mínimas. Es que como los negocios son negocios, tú los incentivabas, llevabas a que nos dejaran… nosotros le cambiábamos: cuando ellos hacían un pasaje que superaba el porcentaje, es decir, que para hacer la plaza necesitaba más metros que el porcentaje que la norma te permitía, te cambiaba un metro abajo, por cinco metros arriba. El valor del metro abajo con el metro arriba, era 1 a 3. Al yo ofrecerle 5 les estaba regalando dos metros más. Luego, me hacían más plaza.
FC: Claro, hay una transacción ahí súper interesante.
GB: Claro. Bueno, pero así construyes, haces. Es lo mismo que pasa con la zona residencial. Que nosotros dijimos mira, en primer piso no más del 20 por ciento, pero aquí no construye nadie, nada. Piensa que cuando nosotros estábamos construyendo aquí, se estaba construyendo el barrio de El Golf que permitía, lo que quisiera, con cualquier altura y sin índice de constructibilidad. Nosotros teníamos un índice de constructibilidad estricto, y pedíamos un 20 por ciento en el primer piso y un cuarenta del segundo para arriba. Pero además no podían tener vivienda en el primer piso, ya demás pedíamos que no tuvieran reja. Entonces, construías… (Contesta el teléfono) entonces te digo la norma es arquitectura, no es un problema de leyes, no es un problema de abogados, es un problema de arquitectos. Ahora, claro, los abogados te la redactan para que se cumpla lo que tú quieres, pero la ciudad la construyen en un 90 por ciento la empresa privada. Entonces, tú como arquitecto responsable de la ciudad, tienes la norma como el instrumento para construir la ciudad, entonces no, no es ajeno.
En ese sentido yo te digo, cuando yo pienso una ciudad, pienso una imagen, que es lo mismo que cuando me encargan una casa: pienso una imagen de casa y después me pongo a proyectarla, con un programa. El programa de la ciudad es más complejo, tiene más… es evidente, pero la manera… hay una manera que los arquitectos tenemos de hacer las cosas como arquitectos, no tenemos otra.
FC: Don Germán, sobre su definición de Post moderno, tomando no en términos estéticos, sino en el tiempo, arco temporal 70-80, ¿Cuál era la vida que, usted cree, enmarcaba esa época y que fue clave para los proyectos? El aumento del consumo de nuevos programas. Lo que nosotros vemos, lo que yo he visto, por ejemplo, las revistas CA, documentan los Cobres de Vitacura, la gente patinando; un nuevo, no se si poder adquisitivo, pero por lo menos, nuevos edificios; una apertura al espacio publico mayor, aparentemente, no se si es realmente ese ambiente el que rondaba el ejercicio de la arquitectura también, para fijarse por lo menos en el nuevo centro para Providencia. O era algo más tradicional: asumir que hay una vida bancaria, financiera…
GB: A ver, yo te digo, yo creo que el, que esa época que tú me hablas, esta dentro de una época mucho mas importante que se inicia a principios del s. XX y que, en ese momento, te hablo de los años 70, están construyéndose, porque se tiene conciencia de que vivimos un, que nuestro planeta es un planeta urbano. Que es uno, que es continuo, sobretodo que es interdependiente, que cualquier cosa que suceda en cualquier parte nos afecta. Imagínate ahora, con el cuento de la bolsa que sube y que baja y que baja y que sube, ¿cómo estamos todo el planeta? pensando en la mañana qué le paso a la bolsa de Hong Kong, y qué le paso a la bolsa de… no sé. A mí me importa poco, no entiendo mucho, no me muevo mucho. Pero sí… es decir, el grado de interdependencia, el grado de ser una sola cosa, el grado de continuidad y la relación que hoy tenemos con lo público; o sea, yo te diría, la pérdida de los límites entre privado y público, es un hecho… perdóname, tú insistes, pero para mí, no tiene nada que ver con el postmoderno, no.
Estamos viviendo esa cultura, y eso es lo realmente importante, que tuvo una inflexión en un momento; en mí personalmente, no me toco digamos y que sí la sentí, por la presencia de alguna formas, pero que no pasan de ser unas formas como, de cierto recetario que aparece, y que yo te diría que desgraciadamente en cierta manera de ver la arquitectura, es casi la forma como te la enseñan; que los edificios, las construcciones son objetos, y entonces, tú las colocas. Absolutamente ajeno. Pero no puede ser ajeno a la, tú decías, a lo que el mercado esta pidiendo; evidente, ¿no? Pero el mercado esta pidiendo porque hay una manera de ser, o una forma de colocarte hoy día. Y que si en esa época, pero que era bastante años antes, y hoy sigue perfectamente vigente, fuera de que salieran unas formas un poco distintas; porque nosotros somos muy copiones. Miramos todo lo que hay en la revista y después lo ponemos ahí, que los mismos los arquitectos que construyeron, no nombremos a las personas porque, pero los conocemos, que construyeron el centro nuevo, son los mismo arquitectos que casi simultáneamente construyeron el Plaza Lyon. Dime si tiene que ver este edificio con este. En la forma, pero en que los dos quedaron conectados con el metro, que se hizo peatonal Las Palmas, se hizo peatonal Las Bellotas, se armaron….
FC: Es la contribución de esos edificios…
GB:… que le pusieron unos portales con una línea retro, y al frente otro. Que en la esquina de Pedro de Valdivia, me construyan al frente, donde hoy día esta… el como se llama…esta cosa de fotocopias… Pedro de Valdivia con Nueva Providencia, está el Instituto Cultural aquí, y al frente esta Max Huber. No sé cómo se llama ni este… ni este otro, pero son de la misma oficina de arquitectos. Uno es el período posmoderno y este otro del que le siguió. Ambos de los mismos arquitectos.
FC: Claro…
GB: … y el siguiente es otro, y el actual otro, y el anterior, esa misma oficina…y uno de ladrillo a la vista por allá arriba.
FC: Claro, pero su contribución será que consideraron el edificio como algo autosuficiente y se unen a un sistema porque, según mi opinión por lo menos, lo valorable de Providencia es que asume la arquitectura como un sistema conectado. Un sistema no sé si cerrado, o un sistema abierto, pero de colaboración entre los edificios.
GB: Pero hay edificios, hay arquitectos que con cualquier estilo; me da lo mismo que sea posmoderno, que sea Mies van der Rohe o que sea Le Corbusier, que sea el que te de la gana; escuchan lo que tú estas hablando de la ciudad y también la integran y otro que se ¡pam! plantan ahí contra la ciudad, que te pagas un golpe y… y bueno y pasas, porque la ciudad es más que un edificio, es muchos edificios. Pero hay edificios que no tienen nada que ver con la ciudad, que no la pescan.
FC: Claro. ¿Qué edificio rescataría como una contribución a Providencia? En el sector de Nueva Providencia, que un o diga realmente merece ser…
GB: Eso que estábamos hablando al principio, cuando con el metro se… como te digo se construyó el centro nuevo con un estilo y el Plaza Lyon con otro, con los mismos arquitectos, sin embargo, se unieron, se integraron.
FC: Siguen siendo una lección de arquitectura aunque pasen…
GB: Al lado de eso, construyeron el Interprovi, que abrió el pasaje que hay, peatonal, no es cierto, al lado de acá, como que bajan unas cosas, hay vitrinas y aquí se plantaron el Giratorio con la trastienda de los locales que se pusieron a la lado de allá del pasaje. El pasaje peatonal que no miro el pasaje, y que no le da nada al peatón. Todo lo contrario, generalmente tú pasas por ahí y ves unas cajas, unas porquerías puestas ahí, porque eso esta vuelto para adentro. Y el interior es horrendo porque no… no, y hay unas vigas que tu casi te agachas porque te puedes pegar en la cabeza.
Bueno, ahí tienes un ejemplo, pero es como para tomarle una foto… tienes unas así y otra así, y en el mismo pasaje. Estos sí se metieron a Providencia, con un estilo, el de ellos, y con una manera. Pero también ahí había posmoderno, pero no me importa nada. Pero que los de enfrente no es nada de posmoderno, pero no es nada. No es nada.
FC: Y de lo que usted recuerda de la escuela de arquitectura ¿Cuál era más o menos el ambiente que rondaba como esa época? Yo siempre le hago las preguntas a los entrevistados, porque hay como una especie de, como se puede decir, medio copuchenteo, que uno dice, “no, los alumnos éramos contestatarios”, dicen algunos, “me gustaba ser posmoderno para hacer enojar a los profesores”, otros dicen otra cosa; se habla de ciertos grupos ¿era tan así? O uno se podía mantener al margen de…
GB: Yo creo que sí
FC: Muchos arquitectos que les hemos preguntado nos dicen directamente que no quieren responder eso, porque fue un periodo del cual tienen amnesia.
GB: Mira, yo no tengo ninguna amnesia con ningún período, porque yo he sido un fiel seguidor de una cosa que creí cuando me forme y que hoy día, ya pasé los 80 años, mis 60 años de arquitectura me han confirmado que vale. Entonces, pasé tranquilo, pero a mis alumnos les enseñé y… los colocaba frente al problema de arquitectura con lo mismo que a mí me enseñaron, con lo que te estoy diciendo, como…
FC: Fuera de ninguna tendencia…
GB: Ahora, si para construir una forma, porque tenían un edificio, la forma podría tener, rememorar un estilo, no me importa nada. El cuento es que el resultado sí cumpla como arquitectura, ¿no?
FC: Bueno, eso es lo que nos pasa a nosotros como proyecto. Que entendemos que hay mucha gente que se enfrascó en una discusión como de estilo, que realmente al final no tiene nada de importancia,
GB: Yo creo que no tiene ninguna…
FC: … y se ha decidido sacar de la discusión un rango de tiempo de buenos proyectos que si tienen lección, uno puede sacar lecciones de arquitectura de lo quiera, hay siempre disponible nuevos proyectos, ejercicios, con ciertas dificultades, y no se toma el tiempo uno para conocer el contexto de ese encargo por ejemplo, sino que se tiende a castigar a ciertos a arquitectos, ciertos edificios, por solamente una cosa estética. Entonces de más o menos eso es… es lo mismo que con el movimiento moderno, se tiende a ensalzar ciertos edificios por una pulcritud estética, pero que realmente, hay edificios que son muy bruscos en términos de espacio publico, etc.
GB: Claro…
FC: Bueno.
GB: ¿Tú tienes el libro que hizo Pedro (Pedro Bannen) sobre las obras mías? Hay un artículo, que creo que se llama en torno a la arquitectura, pero en fin… “Con respecto a la arquitectura”. Bueno, estoy hablando aquí, que cuando estaba viendo un proyecto ahí, del café literario, me pregunta un periodista de qué estilo era mi edificio. Entonces, me vino a la memoria un aviso en la prensa que ofrecía en un condominio, casas de estilo mediterráneo o de estilo americano o de estilo chileno, entones por qué no preguntar por el estilo de esta obra. Lo que sucede es que la arquitectura pareciera que ha perdido el norte, a tal punto que algunos piensan que, el ser ecléctico, puede ser una cualidad del arquitecto. Creo que no es así y hay que tenerlo claro. Los arquitectos que en el Medioevo construyeron las grandes catedrales no sabían nada del estilo gótico.